La historia comienza con la boda de Tomás y Mercedes, los abuelos de Celia. Ambos nacen a principios del S.XX, y contraen matrimonio en los 20.

Tomás emigra a Argentina buscando una vida mejor para su familia, pero a los pocos años regresa y se asientan en San Martín para siempre. Tienen 4 hijos: Raúl, Nedina, Adela y Leonisa. Raúl será el padre de Celia.

Tomás se dedica al campo y es tratante de ganado, Mercedes cuida de su familia y trabaja en el campo. Poco a poco la familia prospera y en los años 50 compra una de las mejores casas del pueblo, construida años atrás. Se trata de una casa de buena construcción en piedra, con un gran corredor y tejado de pizarra, una típica construcción berciana.

Los abuelos, “los bolicos”, pasarán toda su vida en esta casa, y años después de su fallecimiento decidimos recuperar la casa y darle una nueva vida.  Ponerle nombre fue fácil, los abuelos, “los bolicos” era el homenaje perfecto.

Tras una intensiva rehabilitación en 1999, que realizamos en su mayor parte nosotros mismos,  devolvimos la casa la vida y desde entonces conseguir que te encuentres a gusto en ella es nuestro principal objetivo.

Hay muchas más historias que contar… pero para descubrirlas tendrás que venir a visitarnos, ¡te estamos esperando!

Celia y Vidal.